ARGENTINA “DIA DEL PORTEñO (10 de Mayo – 1879)

Mayo de 1879

Después de 4 décadas de ausencia, y tras vencer años de dudas y reparos para regresar a su Patria, se encontraba por fin en ella Juan Bautista Alberdi. Sus reparos y dudas eran más que justificados.  Ya no era un joven luchador impetuoso. Era un hombre maduro, intelectual reflexivo que llegó  a ser “el modelo” de los abogados Argentinos, y eso no es nada comparado con su acción como canciller plenipotenciario de la Moderna Republica Argentina la que le debe su integridad Nacional, y aun eso queda pequeño con el valor (recién hoy conocido internacionalmente) de su tratado “EL CRIMEN DE LA GUERRA”   reconocido internacionalmente como “El Evangelio de la Paz”. El único reproche que se le hace es haberlo escrito en Castellano, y no en Ingles, lo que hubiese evitado (o al menos disminuido) “burradas” (verdaderos crímenes o delitos del fuero penal internacional) realizadas por naciones poderosas a las que no escapan Francia, Alemania, UK ni siquiera los propios Estados Unidos de Norteamérica y su propia patria Argentina la que ni siquiera tiene la excusa de no saber leer Castellano.

¡Cuarenta años viviendo fuera del suelo patrio pero sin dejar de pensar y trabajar por ella ni un solo día de su vida!

¿Qué tiene que ver esta introducción con “El Día del Porteño”, título de esta nota?  ¡Se estarán preguntando los impacientes!

Antes de ir de lleno al tema, debo definir o aclarar para quienes no son Argentinos el significado que le damos al termino “porteño”. En un sentido genérico “porteños” son los habitantes que viven cerca de un puerto importante, en general donde ingresan y salen mercaderías para el comercio internacional. No es necesario “vivir” en el puerto ni siquiera en los barrios lindantes, basta vivir en la ciudad. El puerto de la ciudad de Buenos Aires fue, es, y por desgracia seguirá siendo el más importante y económicamente poderoso puerto del país.

En Argentina “porteño” tiene un significado especial que salvo para entender el origen histórico del término, poco tiene que ver estrictamente con el puerto en sí.

Al referirse a un porteño en Argentina, uno esta refiriéndose a un personaje muy espacial, en su comportamiento social, político ciudadano, ético-moral y personal. El término es más bien peyorativo, rayano a lo vergonzante. Se refiere a un personaje prepotente, sobrador, “canchero” (en lunfardo), desconsiderado hacia los demás, carente de tolerancia, con poca conciencia ni ideales elevados tales como patriotismo, lealtad, ni vocación de servicio, solo le interesa su persona y sus intereses especialmente monetarios.

En otras palabras el peor de los “burgueses”

Es bueno e indispensable aclarar que el término si bien se refiere a ese personaje virtual, es más que eso; comprende también “conductas y comportamientos” que en la actualidad ni siquiera son exclusivos de Buenos Aires.

Hoy los porteños, aunque concentrados en Bs. As. Han invadido todo el territorio de la Republica, o “el virus del porteñísimo” como una epidemia ha contagiado a muchos.

La inversa también es cierta. No todos los habitantes de Bs. As. Tienen esas características. Tratando de ser justos en esta definición no existen ciudadanos porteños 100% puros, ni argentinos 100% libres de porteñísimo.

Ahora SI: ¿Por qué propongo el día 10 de Mayo para “reflexionar”  sobre los males que el porteñísimo  nos ha causado y sigue causando?

El día 10 de Mayo de 1879 Juan Bautista Alberdi estaba ¡POR FIN! viviendo en Buenos Aires; a la que había regresado esperanzado en contribuir a la consolidación y unidad de la Republica.

El Gobierno del Presidente de Nicolás Avellaneda (Tucumano, abogado, el Presidente electo más joven de Argentina) llegaba a su final.

Los candidatos a sucederlo eran el Gobernador de Buenos Aires, Tejedor (porteño)  y el General Roca (Tucumano, militar y excelente administrador provinciano)

Aun antes de su regreso a la Patria,  el nombre de Juan Bautista Alberdi sonaba como una opción intermedia por su prestigio y prescindencia de la política menuda, respetada por ambos bandos.

Esa elección la Ganó el General Julio Argentino Roca, (provinciano), pero el Gobernador porteño Tejedor, no honró su derrota y “pateo el tablero” no admitiendo que “otro provinciano venga a “gobernar” a Buenos Aires. El, Mitre y Sarmiento se confabularon para hacer una resistencia armada al Presidente Electo Julio Argentino Roca. Lo que inevitablemente terminaría en una guerra civil.  

Entristecido, Juan Bautista Alberdi una noche, señalando a un policía de custodia en una esquina comento: “¿Ven a ese policía?… el Presidente de La Nación, no tiene ninguna autoridad sobre el…. “ … Seguramente recordando que (una vez más anticipado por lustros a los problemas)  el había escrito un estudio fundamentando la necesidad de FEDERALIZAR A LA CIUDAD DE Buenos Aires, convirtiéndola en La Capital Federal de La Republica”.

El día 10 de Mayo de 1879 hubo en Buenos Aires una manifestación popular por LA PAZ. En ella participaron  porteños y provincianos de ambas fracciones.

La Cámara de Comercio, La Sociedad Rural, La Orden Masónica, El Club Industrial decidieron cerrar el comercio para convocar a “una piqueteada”. A las dos de la tarde una multitud se concentro frente a La Bolsa.  A las tres La columna inicio la marcha por la calle San Martin, encabezada por Sarmiento, Mitre, Alberdi, Rawson, Félix  Frías, Vicente Fidel López, José Gorostiaga y más patriotas.  Al llegar a la casa Rosada, el Presidente Avellaneda les dirigió una fervorosa arenga a favor de la conciliación.

La marcha continuó luego por la calle Balcarce hasta la esquina de Bolivar y Moreno (Residencia del Gobernador Tejedor). Allí el ministro Santiago Alcorta leyó un discurso preparado por Tejedor, en el que la que como “prenda de paz ofrecía renunciar” (¿a su derrota electoral?) SI (IF) El Presidente electo (Roca) renunciaba (¡a su triunfo electoral!) Un simple ¡GOLPE DE ESTADO PROFILACTICO!)

Más tarde el “porteño” Tejedor manifestó que: “… sabia que el General Roca era un tipo pequeño, ahora sabia que tenia “ambiciones grandes..” (¡..!)

Argentina abandonó el “degüello político”  y  nació como Nación Civilizada (des-salvajizada) en 1853.

Con la vigencia de la Constitución Nacional 1853 que Juan Bautista Alberdi proyecto (desde el exilio) fue en pocos años el asombro del mundo civilizado y una promesa y esperanza de buen futuro para los hombres de todas las partes del mundo que quisieran habitar el suelo Argentino.

Por mucho que duela, Buenos Aires NO FUE una de las Fundadores. Se resistió durante 8 años a “ceder” las tasas aduaneras de su puerto. En definitiva un simple argumento burgués mezquinos e irracional.

Esa “carrera cuadrera” diplomática la ganó Juan Bautista Alberdi por muchísimos cuerpos!

Se entrevisto brillantemente con el Presidente de USA, La Reyna de Inglaterra, Napoleón, El Rey de España, el Papa, entre muchos otros. Hasta Rosas, su enemigo contra el que lucho con las armas y con la pluma toda su vida, lo respetó y fue a visitarlo “subordinándose a la autoridad de La Republica Argentina.

JB Alberdi alentó la emigración industrial e inversiones en ferrocarriles, puertos, caminos y consiguió (no una sino DOS veces) el reconocimiento de los Borbones de la independencia de La Republica Argentina.

Después del 28 de Mayo, (ya comentaremos esa fecha) antes de contaminarse con el “porteñísimo” decidió volver a Paris donde sabia moriría en el destierro, ¡como tantos otros grandes Argentinos!

10 de Mayo (1879), Día del Porteño No para hacer otro día SIN TRABAJAR, sino para reflexionar sobre esos males que hunden a La Patria.

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