¿QUIEN PAGA LOS IMPUESTOS? ¿LAS EMPRESAS O USTED?

Los Limites Del Estado Populista

ES TIEMPO DE PENSAR EN CAMBIAR DE FLETE... NO?

ES TIEMPO DE PENSAR EN CAMBIAR DE FLETE… NO?

Antonio I. Margariti

Capitulo 8 

Hágase una prueba con datos de su propia experiencia.

Sume las boletas de “impuestos directos” que haya pagado o le hayan descontado, en los últimos doce meses: el impuesto a las ganancias de personas físicas, el impuesto inmobiliario de su casa, la patente anual del coche, las retenciones y aportes descontados de su salario, el impuesto municipal de alumbrado, barrido y limpieza, las boletas de anticipos y el saldo del impuesto sobre los bienes personales.

1. Escondrijos fiscales

Haga lo mismo con los “impuestos disimulados” que usted paga sin darse cuenta, pero que están anotados en las facturas de gas, electricidad, teléfono y agua corriente de su casa, ya sea propia o alquilada. Esta cuenta le dará más trabajo. Tales impuestos tendrá que buscarlos en los números pequeños que están consignados en un recuadro de las boletas. Quizás usted no reparó en ellos y le haya quitado importancia, porque creía que el importe de las boletas eran íntegramente tarifas y nunca pensó que, en gran parte, eran impuestos cargados de manera sigilosa. Este ardid se viene utilizando para asegurarse el ingreso sin demora de los impuestos, ya que si no los paga le cortan la luz, el agua, el gas o el teléfono.

Ahora siga sumando los “impuestos ocultos” que le cobran en todas sus compras y le esconden como si fuera un niño de pecho. Las leyes fiscales argentinas han armado la emboscada de la “factura B”. En este formulario prohíben discriminar los impuestos para mantenerlo en una beatífica ignorancia. Deberá afilar el lápiz para deducir cuánto le están cobrando de IVA, ingresos brutos, impuestos internos, impuestos especiales o suntuarios, aranceles de aduana y tributos municipales. Le estarán cobrando 19 impuestos distintos de distintas jurisdicciones. Todo esto se lo incluyen en el ticket del supermercado, la boleta de la boutique, la factura de la tienda por departamentos, la cuenta del restaurante, los comprobantes de la zapatería, las boletas de la casa de regalos, la farmacia, la peluquería, la cuota de medicina prepaga, las facturas del service oficial del coche, el taller mecánico, la chapería y la gomería. Pero usted no lo registra porque esos impuestos no están discriminados y forman parte de la ilusión financiera que el Fisco ha creado intencionadamente para que no advierta que le están sacando dinero. Sólo para calcular cuánto le cargaron por 3 impuestos: IVA, ingresos brutos y derechos municipales, use esta fórmula:  

IVA + plus = Precio pagado x 0,373

1.373

 ¿Sabe por ventura que estos “impuestos disimulados y ocultos” no pueden ser computados a cuenta del impuesto a las ganancias que debe pagar por sus ingresos imponibles?

Pero como el taxímetro fiscal sigue acumulando millas, aunque usted duerma o se vaya de vacaciones, debe añadir a la tira de suma los “impuestos adicionales” que le han cargado en las cuotas trimestrales del seguro de vida, en la póliza del seguro automotor y en el seguro de su vivienda.

No se olvide además de sumar los aportes que antes iban a su cuenta individual de ahorro para formar el fondo jubilatorio de las AFJP y que ahora han convertido en el “impuesto al reparto”.

También tiene que añadir el “impuesto fashion” que le cobran cuando compra teléfonos celulares, notebooks, PC, ventiladores, aparatos electrónicos, lavarropas o equipos de aire acondicionado fabricados fuera de Tierra del Fuego. Además debe incluir el novedoso “impuesto paraestatal” que le añaden en sus facturas de telefonía móvil, destinado al deporte de alto rendimiento curiosamente administrado por un funcionario vinculado con la telefonía celular.

Todavía no tire la toalla. Mantenga la tira de suma en la calculadora sin sacar el total, porque se vienen los “impuestos bancarizados”. Junte los resúmenes bancarios. Comience a anotar los débitos por impuesto a los cheques y depósitos en cuenta corriente o caja de ahorro, los cargos que hace la provincia por el diabólico sistema SIRCOR y, para colmo de los colmos, el IVA que le debitan por los gastos, comisiones e intereses que usted le paga al banco. Se dará cuenta que en la actualidad por cada operación bancaria real, tendrá descontados entre diez o doce débitos automáticos que reducirán su saldo disponible.

Luego haga lo mismo con el resumen de la tarjeta de crédito y para hacer bien las cosas, tenga en cuenta que en el caso de las tarjetas de débito le devuelven una ínfima parte del IVA por sus compras con tarjeta.

No se desespere. Porque para ahorrarle rabietas, no le pedimos que siga calculando los “impuestos fastuosos” que le cobran cuando hace operaciones de importancia, como por ejemplo cuando compra dólares en el banco identificándose con el CUIT, cuando adquiere un automóvil de alta gama, cuando escritura un departamento con hipoteca, cuando abona el peaje en las rutas, cuando paga pasajes en una línea aérea, cuando le cobran la tasa aeroportuaria por servicios que no le brindan y cuando reserva hoteles para usted y familia en viajes turísticos al exterior.

Finalmente y al término de su vida en este valle de impuestos, tendrá que abonar los “impuestos de ultratumba” que son los derechos municipales por su nicho mortuorio o panteón familiar y el derecho de sepelio con el certificado de defunción.

Si vive en la privilegiada provincia de Buenos Aires deberá depositar también el impuesto a la herencia de sus bienes en todo el país, para que sus sucesores no se atraganten con el legado que pueda dejarles. Del mismo modo deberá pagar impuestos cuando compra o vende autos usados y cuando carga o descarga bultos en cualquier puerto de la provincia de Buenos Aires.

Para no torturarle demasiado, hemos dejado de lado los “impuestos clandestinos” que nadie legisló, ni sancionó, ni promulgó pero que se lo sacan con la inflación monetaria, la sustracción de parcelas de crédito y el incremento de la tasa de interés como consecuencia del endeudamiento neto del Estado.

Hasta aquí, la tira de suma con todos estos importes tendrá una considerable longitud. Enróllela, saque un subtotal y divídalo por doce meses, pero todavía no apriete el botón AC de cierre.

2. Destape tributario.

Para ordenar sus ideas, debe tener en cuenta que la actividad económica de las personas se desenvuelve como el lay-out de las empresas. Es un flujo que se inicia con la remuneración o renta que percibe mensualmente; prosigue cuando gasta el dinero o compra bienes con la misma plata; continúa al utilizar esos bienes como el departamento, la residencia de fin de semana o el automóvil; y concluye cuando decide conservarlos para vivir o para legarlo a sus hijos.

En cada una de estas etapas del proceso económico, el Fisco le cobra impuestos pese a que el dinero con que compra y paga siempre es el mismo que recibió originalmente. Es decir que estará soportando una cuádruple imposición. Al final todo sale de su billetera abultada o chata.

Es posible que hasta ahora no se haya afligido demasiado, porque nunca sacó la cuenta. Quizás haya sido sometido a un proceso de ilusión financiera. Sus ingresos y gastos se solapan todos los meses, como las olas del mar, de manera que siempre tendrá un poco de dinero fresco, cuentas viejas pagadas y gastos nuevos a pagar. Por eso al disponer de efectivo en casa, tiene la sensación de que no le han quitado todo lo que ganó, pero no es así.

Para darse una idea de lo que decimos, vea el siguiente cuadro calculado sobre el ingreso estándar de una familia de clase media no muy acaudalada: 

LAS PERSONAS FÍSICAS PAGAN IMPUESTOS: 

CUANDO GANAN DINERO con su trabajo o la renta de su capital

 

27,3 %

GASTAN ESE MISMO DINERO en cosas fungibles o servicios personales

29,8 %

COMPRAN Y USAN LO QUE COMPRARON bienes durables, inmuebles y vehículos

13,7 %

CONSERVAN ESOS BIENES en el patrimonio familiar

1,5 %

TOTAL DE IMPUESTOS QUE PAGAMOS SOBRE NUESTROS INGRESOS

72,3%

Y gráveselo en la cabeza. El Estado se apodera todos los días del 72,3 % de sus ingresos sin que usted lo advierta ni tenga que hacer el depósito pertinente, pero al mismo tiempo sin ofrecerle nada a cambio.

El Estado que le quita todo ese dinero en impuestos, emplea el falso argumento de que no puede reprimir la protesta social y con ese pretexto no le brinda seguridad en las calles ni en su propia casa. Así demuestra total incapacidad para organizar la policía y fuerzas de seguridad. No sabe prevenir ni reprimir los delitos.

Tenemos un Estado declamatorio que ofrece la garantía de derechos humanos, pero a los delincuentes y pibes chorros. En cambio, hace abandono de las víctimas inocentes. Quienes cumplen con la ley, deben arreglárselas por sí mismos. Usted paga impuestos, pero queda librado a su suerte.

El Estado no consigue que las clases comiencen el 1º de marzo, ni proporciona un número razonable de días de clase a sus hijos. No suministra buena educación en escuelas oficiales ni en las universidades. No le garantiza transitar por autopistas sin correr el riesgo de ser asaltado o sufrir accidentes elementales por cruces del ferrocarril o animales que vagan libremente. No se preocupa porque le hayan cortado el tráfico en calles bloqueadas por piquetes. No es idóneo para organizar un eficiente sistema ferroviario ni el cabotaje aéreo. No sabe organizar los servicios hospitalarios de manera simple, rápida y segura.

No deja funcionar mercados libres para ofrecer y demandar productos. No permite exportar su propia producción agrícola ni importar lo que necesita. No le deja producir, comerciar, transportar y entregar mercaderías sin llenarlo de ridículas regulaciones que sólo sirven para sacarle alguna que otra coima.

No le abre la economía nacional para integrar el país con el mundo ni aprovechar las oportunidades que se presenten. No le permite importar autos de alta gama ni elegir productos extranjeros, colocando a la industria local en condiciones de minoridad.

No le arregla las veredas, ni limpia las calles urbanas, ni mantiene un adecuado sistema de desagües pluviales cuando llueve con intensidad. No hace cloacas. No tapa los baches que hacen parecer nuestras calles como bombardeadas por la aviación enemiga. No instala sistema de radares para impedir contrabando de drogas ni controla vuelos clandestinos que la llevan a otros países. No termina con los dealers del paco y cocaína que corrompen la niñez y la juventud. No brinda justicia independiente de la política, ni garantiza juicios imparciales, rápidos y con sentencias justas.

Entonces ¿Cuál es la justificación moral para que este Estado se adjudique el derecho de cobrarnos impuestos? ¿Por qué se apropian del 72,3 % de los ingresos de las personas? ¿Qué hacen con toda esta plata? ¿En qué la gastan? ¿Quién se la lleva?

Alguien que nos haya seguido hasta aquí, podría señalar que lo que se dice es cierto, “pero en realidad hay muchos tributos que deben ser pagados por las grandes empresas, no por nosotros”.

2. El engranaje impositivo.

No se engañe. Todos los impuestos que originariamente pagan los importadores, fabricantes, mayoristas, distribuidores y minoristas, se lo cargan a usted. Somos nosotros, las personas físicas, quienes soportamos el coste total de la presión fiscal.

Los viejos y sabios maestros italianos de la hacienda pública, nos enseñaban que el proceso impositivo transita por cuatro etapas inevitables: la percusión, la traslación, la incidencia y la difusión.

LAS CUATRO ETAPAS DEL PROCESO IMPOSITIVO 

PERCUSIÓN Las empresas financian los impuestos, pero no los absorben. Actúan como recaudadores extra-oficiales de impuestos.
TRASLACIÓN Las empresas recuperan impuestos, cargándolos al precio. Si a raíz de la competencia no pueden hacerlo, disminuyen su ganancia y reparten menos utilidades, transfiriendo el impuesto a los socios, accionistas o inversores. Cuando pagan rentas retienen impuestos y vuelven a actuar como recaudadores.
INCIDENCIA Al final del proceso, Usted y todas las personas físicas terminan soportando la presión fiscal de todos los impuestos, tasas y contribuciones.
DIFUSIÓN Cuando la recaudación de impuestos + inflación + déficit cubierto con deudas supera el 25 % PIB, el Estado y los funcionarios se enriquecen pero la sociedad se empobrece. 

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Una respuesta to “¿QUIEN PAGA LOS IMPUESTOS? ¿LAS EMPRESAS O USTED?”

  1. cecilia Says:

    ES gracioso la confiscacion esta prohibida no ?

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