MILITAR BRITANICO: SIN AYUDA CHILENA PERDIAMOS LA GUERRA

Militar Británico: “Sin La Ayuda Chilena, Hubiéramos Perdido la Guerra de Malvinas”

Por Por Alfons LUNA | AFP –  Hace 7 horas

Nota del Editor del Blog, El Filtro de Chicago

Sydney Edward se queda corto en su reciente confesión, la verdad es que para vencer a Argentina no solo necesitaron la ayuda Chilena, también a la Nato, USA con su NASA y de la CIA que desde la embajada en Buenos Aires les descodifico las comunicaciones de Las Fuerzas Armadas Argentinas, asi supieron de antemano que el 2 de Abril desembarcarían 17 comandos para una ocupación incruenta de las islas. Los Ingleses alertaron a 70 comandos pero no los usaron, era su interés que Argentina ocupara las Islas, para luego acusarla de haber iniciado la guerra.

Pero todo eso Mr. Sydney Edward no lo sabe, pues el es solo un militar, y naturalmente mete la pata cuando opina de política que no es su tema y allí su gobierno le miente.

Leeremos su libro con sumo interés y respeto pues como militar es un experto, testigo de esa guerra, y como ya han pasado 32 años no esperamos de el ni propaganda ni mentiras; pero asi y todo es útil no olvidar lo dicho por el Canciller Von Bismark: Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante una guerra, o después de una cacería…

En política Mr. Sydney no es un experto ni tiene autoridad, pero sus metidas de pata son muy importantes para comprender algo tan complejo como son los diferentes roles del derecho de la fuerza (militares, policía…) y de La Ley (abogados, políticos, gobiernos) En la nota de abajo, los recuerdos de su sorpresa al visitar Chile en 1982, muestran la información mentirosa que su gobierno le dio para una misión militar. En vez de un lugar polvoriento con pistoleros tipo “cowboy” encontró ciudades modernas, que nada tenían que envidiar a las Europeas. Esa ridícula información para un militar en una importante misión, muestra claramente la malignidad del gobierno ingles y como la PM manipuleo a todos, desde sus militares al propio Presidente Regan, a quien forzó a ayudarla hundiendo al crucero General Belgrano, crimen de guerra del que UK aun no a pedido perdón.

Esa falta de información no fue muy diferente a la que tenia aquel reservista inglés que al ser llamado en 1982 para integrarse a la “Falkland Task Force” … asombrado exclamó: ¿Qué hacen los argentinos invadiendo Escocia?

¡Ninguno de los dos tenían la mas p….a idea que eran, ni donde estaban Las Malvinas y mucho menos ¿por qué los argentinos estaban allí?

¡Ni un solo militar, ni oficial ni suboficial profesional, ni soldado conscripto, ni tampoco ningún ciudadano o habitante argentino ignoraban que estaban haciendo en las Fuerzas Armadas Argentinas en Malvinas. Estaban atendiendo a isleños argentinos nativos con derechos plenos, (hasta podrian ser candidatos a Presidente de La Nacion Argentina, pues La Ley dice: “Los nacidos en suelo patrio son Argentinos”.

Por eso … Argentina no fue a guerrear a Malvinas… no fue a “conquistar territorio ajeno“, esas fueron las malignas mentiras de la PM inglesa.

Argentina ocupó pacíficamente territorio propio, reclamado desde siempre y al que nunca renunció … y lo hizo siguiendo un plan previamente acordado entre UK la UN y Argentina.

A los ingleses las islas ya no le servían, y les costaba demasiado atender a 2000 isleños argentinos con quienes no se sentían obligados pues no eran “súbditos de su majestad” sino población implantada, mucho gasto para ningun provecho, era hora de deshacerse de ellas. Por ello siguiendo las indicaciones de la UN para que UK y Argentina “arreglen” ese conflicto centenario negociando directamente, ya habían acordado en plan rápido (solo 25 años) para preparar el “humor” de los isleños.

La guerra comenzó el 2 de Mayo cuando Margaret Thatcher traicionó aquel “plan corto” ya con casi 4 lustros de ejecución en la que Argentina atendía las necesidades de comunicación, derecho a una ciudadanía, educación y salud de los isleñosa su exclusiva costa.

Contra toda lógica,  pensando solo en ella y su carrera política, la PM Británica avergonzó al Reino Unido llevándola a una guerra estúpida que absolutamente nadie quería, y menos sus propios partidarios conservadores.

Las consecuencias de ese enorme demencial despilfarro de recursos económicos, prestigio y vidas humanas en una guerra inútil lo esta pagando hoy, cuando por primera vez desde 1945 (fin de WW-II) la clase pobre inglesa necesita nuevamente de limosnas para poder comer. ¡SE LO MERECEN! … ¡no me mal entiendan!… no me refiero al pobre pueblo, ni los humildes” SI el arrogante gobierno Ingles.

Tanto el Reino Unido, como Argentina fueron traicionadas por sus respectivos gobiernos.

En Europa por “la Peor Primer Ministro de la historia del Reino Unido” (opinión de la oposición británica) cuando se revelaron contra la ley de censura a criticas sobre esa guerra, diciendo: Si por orgullo nacional y para salvar ante la historia nuestro prestigio, no querían se critique a la PM no hubiesen llevado 1000 militares para honrarla en su sepelio.. Margaret Thatcher  fue la peor PM de la historia de Gran Bretaña…

En América, Argentina tuvo con su gobierno un problema parecido. Los abogados de la Corte Suprema de Justicia en complicidad con USA y con El Reino Unido le ordenaron a un soldadito con cáncer de estomago y grado de General que reemplace a su Comandante en Jefe, el Presidente de La Nación. Hicieron eso por miedo al avance comunista en Sudamérica. Los soldados (en todo el mundo) son profesionales no educados ni entrenados para política, son cándidos, institucionalmente no saben mentir; Mr. Sydney no sabia nada de esto… No sabia que USA y su propia patria  usaron a los colegas militares de Chile y Argentina para hacer el trabajo sucio que ellos no podían hacer…  Esa orden tan aberrante como la traición de MT en Malvinas fue… “Lo que tengan que hacer (matar comunistas) hagan lo rapido … ¿quién dio esa orden a los militares de Chile, Argentina y Uruguay? Nada menos que Henry Kisinger, mas tarde galardonado con el Premio Nobel de la Paz.

Lo que los ingleses no terminan de aprender es que una cosa es la preparación técnica de un militar y otra muy distinta su motivación moral para luchar. Ni lo entendieron ni aprendieron cuando el ejercito y la marina mas poderosa del mundo, reforzada por 20.000 mercenarios hessianos (hoy alemanes) fueron derrotados por “una chusma descalza con arcabuces chacareros… dirigidos por militares “criollos” como fueron Washington, San Martin y Bolívar…

Fuentes internacionales, (no argentinas),  incluida Inglaterra, reconocen que el vencedor de la guerra aérea fue Argentina, en la que hizo su bautismo de fuego la fuerza Aérea. Militares Ingleses como el Capitan de la Ardent y el mismo Sandy Woodward (Comandante de la Task \Force) han reconocido fuera de microfono (por ahora) que:

Las Malvinas son Argentinas por historia, por derecho y por el valor conque las defendieron.

"Hubiéramos perdido la guerra" porque "no hubiéramos podido responder a los ataques aéreos que lanzaban los argentinos si no hubiéramos sabido cuándo iban a producirse", explica Edwards, de 80 años, en un café de Lectchworth, el pueblo a media hora de Londres en el que reside.

Las Malvinas Son Argentinas, Por Historia, Por Derecho y por El Valor Con Que Las Defendieron.

 

AFP/AFP – El oficial de la fuerza aérea británica (RAF) Sydney Edwards, autor del libro “My secret Falklands War” sobre la guerra de las Malvinas, en entrevista con la AFP en Letchworth, Inglaterra.

“Hubiéramos perdido la guerra” porque “no hubiéramos podido responder a los ataques aéreos que lanzaban los argentinos si no hubiéramos sabido cuándo iban a producirse”, explica Edwards, de 80 años, en un café de Lectchworth, el pueblo a media hora de Londres en el que reside.

AFP/AFP – El oficial de la fuerza aérea británica (RAF) Sydney Edwards, autor del libro “My secret Falklands War” sobre la guerra de las Malvinas, en entrevista con la AFP en Letchworth, Inglaterra,…

El oficial de la fuerza aérea británica (RAF) Sydney Edwards firma un ejemplar de …“My Secret Falklands War”, su libro sobre la guerra Austar, que se publicará, de momento sólo en inglés, a finales de julio.

Sin ayuda de Chile “hubiéramos perdido la guerra” de las Malvinas, dice a la AFP, sin asomo de duda, Sidney Edwards, oficial de la fuerza aérea británica (RAF), que en 1982 viajó a Santiago con la misión de conseguir el apoyo del régimen de Augusto Pinochet.

Edwards, vicecomodoro en la época, ha escrito un libro de memorias sobre su experiencia en Chile, “My Secret Falklands War”, que se publicará, de momento sólo en inglés, a finales de julio.

El oficial de la fuerza aérea británica (RAF) Sydney Edwards firma un ejemplar de su libro "My secret Falklands War"

El oficial de la fuerza aérea británica (RAF) Sydney Edwards firma un ejemplar de su libro “My secret Falklands War”

“Hubiéramos perdido la guerra” porque “no hubiéramos podido responder a los ataques aéreos que lanzaban los argentinos si no hubiéramos sabido cuándo iban a producirse”, explica Edwards, de 80 años, en un café de Lectchworth, el pueblo a media hora de Londres en el que reside.

La estación de radares de Punta Arenas, en el sur de Chile, se reveló como una herramienta preciosa para los británicos, “porque nos avisaban cuando los cazas argentinos dejaban sus bases en el sur de Argentina” y permitían enviar a los aparatos británicos a su encuentro lejos de la flota británica.

“La alternativa hubiera sido montar patrullas aéreas bien lejos de la flota. Eso es extremadamente costoso”, no sólo financiéramente, sino en términos de desgaste para los pilotos, “y además no hubiéramos podido hacerlo con el pequeño número de aviones que teníamos en los portaaviones”.

Edwards llegó el 14 de abril de 1982 a Santiago con una carta de presentación de la RAF y la misión de lograr, y coordinar luego, el apoyo del régimen chileno.

El 2 de abril, Argentina, gobernada también por una dictadura militar, había invadido las islas del Atlántico Sur, sobre las que reivindica su soberanía, dando inicio a un conflicto que duraría casi dos meses y medio y acabaría con su derrota.

Edwards, elegido entre otros motivos por su buen español -había estado destinado en la embajada en Madrid- tenía claro que para conseguir sus objetivos debía cortejar al general Fernando Matthei, comandante de la fuerza aérea, con supuestas simpatías anglófilas, y miembro de la junta militar que gobernó el país entre 1973 y 1990.

La misión era secreta, y ni siquiera en la embajada británica sabían qué motivo exactamente había traído a Edwards a Santiago.

“Nunca había estado en Sudamérica, mucho menos en Chile, y esperaba una especie de lugar polvoriento, mexicano, de cow-boys, como los que había visto en las películas del oeste cuando era un niño. Me asombró encontrar una ciudad próspera y moderna, con estándares europeos”.

“Logré una entrevista (con Matthei) el mismo día de mi llegada, tras 20 horas de vuelo”.

Los chilenos aceptaron ayudar en secreto -un secreto a voces que se confirmaría con la desclasificación en 2012 de los documentos británicos de la guerra- y a cambio se les daría para siempre el material militar que necesitaban.

“Nunca me reuní con Pinochet, fue deliberado. A menudo estuve en el mismo edificio que él, hablando con Matthei, salía al pasillo y ahí estaba Pinochet. Fue una estrategia deliberada, (el apoyo) no hubiera ocurrido sin su aprobación. Pero [Pinochet] quería una salida por si algo iba mal, poder decir ‘no sabía qué estaba haciendo Matthei”.

“Matthei asumió un gran riesgo, pero lo hizo por su país, porque sabía que si los argentinos ganaban aquella guerra, luego querrían las islas del canal de Beagle”, objeto en ese entonces de fuertes fricciones entre los dos países sudamericanos, “y eso hubiera sido otra guerra”.

“Lo que hizo Chile no sólo nos ayudó a nosotros, sino que evitó otra guerra en Sudamérica”, asegura Edwards.

– El enemigo de mi enemigo es mi amigo –

Apoyarse en un régimen brutal como el chileno no le supuso ningún conflicto al oficial británico. “El enemigo de mi enemigo es mi amigo. Tengo mi propia opinión sobre las dictaduras y los derechos humanos, pero me las guardo. Uno lucha en una guerra con todo lo que tiene a mano. Ellos empezaron la guerra, pero nosotros teníamos que ganarla”, afirma.

Años después, en 1998, Pinochet fue detenido en Londres a demanda de la justicia española y Margaret Thatcher, la primera ministra en la época de la guerra, salió encendidamente en su defensa.

Thatcher “sabía lo que los chilenos habían hecho por nosotros pero no podía decirlo, porque la información estaba clasificada. Yo pensaba, ‘si la gente supiera…’. El motivo por el que ella” defendió a Pinochet con uñas y dientes “era saldar una deuda de honor, porque les debíamos mucho a los chilenos”.

Edwards fue condecorado con la Orden del Imperio Británico pero no en la lista de honores de la guerra de las Malvinas, para preservar el secreto.

Del final de la guerra, recuerda la fiesta en el club nocturno Las Brujas, en Santiago. “Era un lugar muy popular, quedamos ahí y nos lo pasamos muy bien. Los chilenos estaban muy contentos, era casi como si hubieran ganado ellos la guerra. En realidad la ganaron, … supongo …”

_____________________________

Argentina lucho sola, con la única ayuda efectiva de Perú…  que estuvo a segundos de enfrentar a los Chilenos… con lo que el conflicto se hubiese internacionalizado…

El dictador Pinochet traicionó a Argentina, liberador de Chile del yugo español, y volvió de Inglaterra humillado pues para poderse ir sin ser procesado por violación a los derechos humanos se humillo en la corte haciéndose pis y caca usando pañales, ¡un muy honroso premio para un militar traidor!

Regan contra la opinión de Kirckpatric, se dejó manipular por “ la peor Primer Ministro de toda la historia de Inglaterra, termino de destruir lo poco que quedaba de la Doctrina Monroe, Pulverizo al TIAR y el acuerdo de desnucleizar a Sud América, y empujo a Argentina a China.

Inglaterra hizo un pésimo negocio, perdió 11 barcos de ultima tecnología, mas vidas humanas de las que reconocen, y otra vez se cargaron con los gastos de las islas; cometió un crimen de guerra por el que debería pedir perdón, y la carga económica perjudica a su población pobre como nunca les había ocurrido desde el fin de WW-II.

Argentina aprendió que no debe poner milicos en funciones políticas y los milicos Argentinos a desconfiar de los abogados, en definitiva el mismo error que le impide al Presidente Obama (excelente abogado) liberar o juzgar a los presos de Guantánamo.

Los que salieron ganando fueron los isleños y ese si fue un mérito de Argentina. De no tener ninguna nacionalidad hoy los isleños tienen dos para elegir; eso beneficia también a Argentina que si quiere conquistarlos deberá recuperar su perdido sistema republicano y volver a la Constitución 1853.

**********

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: